Constructivismo en la Familia

El constructivismo se basa en la forma en la que una persona construye su propio mundo, entiende y da valor a lo que le rodea. De este modo, podemos encontrarnos ante una misma situación en donde dos personas la valoran de manera distinta.

El constructivismo se basa pues en el propio individuo. El entorno que le rodea, será clave a la hora de que ese constructivismo tenga un significado u otro. En este artículo, vamos a tratar como la familia puede ayudar a crear ese constructivismo positivo en el niño.

El constructivismo comienza en la familia

Hoy en día, no cabe duda de que la familia juega un papel importantísimo en el desarrollo del niño. Una familia donde los padres se pelean continuamente generará un efecto negativo en el niño que en su vida adulta repercutirá en muchos de sus actos.

Una familia donde todos los hermanos tienen por costumbre realizar deporte, es muy probable que si nace un nuevo hijo, ese nuevo hermano también acabe encontrándole el gusto al deporte. El efecto ambiental, es clave en el aprendizaje de un niño.

Del mismo modo, si una familia tiene problemas con los juegos de apuestas, el niño puede entender este problema de varias formas, pero sin duda el juego quedará grabado de forma negativa en la mente del niño y lo recordará en el futuro.

Pautas familiares positivas

El niño encuentra a sus padres el mejor de los ejemplos. En ellos va a moldearse, va a querer parecerse y encontrará en ellos todos los valores que en un futuro serán los que lo definan a él. De este modo, si encontramos padres cariñosos, el niño encontrará esa actitud normal y además positiva, y en el futuro no tendrá problemas a la hora de demostrar ese amor que recibió.

En los casos negativos, aquellos niños que no reciban de sus padres amor y cariño, verán normal no ofrecer ese amor a los demás

La mejor manera de fomentar un constructivimo positivo en el niño sería siguiendo estas pautas :

• Valorar cualquier avance del niño. Si el niño ha aprendido algo, es importante felicitarlo con elogios que muestren que se le valora, de este modo entenderá que aprender es bueno y lo repetirá en el futuro.

• Demostrarle aprecio. Si el niño se siente querido, se siente valioso. Un niño con falta de amor, puede desarrollar en el futuro una falta de autoestima y otras patologías que repercutirán en su vida normal.

• Practicar con el ejemplo. Un niño encuentra en sus padres un cuadro perfecto, ve en ellos al respeto, además se ve reflejado en lo que él quiere ser en el futuro. Si los padres se muestran tranquilos, amables, cariñosos, etc… el niño repetirá ese comportamiento en el futuro.

Constructivismo como base familiar

El papel de la familia en la construcción del entorno de los hijos se debe de adecuar del mismo modo que el constructivismo se desarrolla en el ámbito escolar. El rol de padres debe de relacionarse con el mismo que podría tener un profesor. Es por ello que es interesante que los niños descubran por si solos, pero siempre con la tutela explicativa de los padres.

El aprendizaje de cualquier niño debe de ir ligado en un binomio de : conocimiento propio más conocimiento progenitor. Esto es lo que le dará una visión mucho más completa a la información que el niño pueda deducir de sus propias experiencias.

Sin duda, el constructivismo familiar juega un papel muy importante en el desarollo del niño, otorgándole unos valores e informaciones que serán las que hagan crecer de forma correcta en conocimientos a ese niño.

Saber encauzar correctamente las pautas y formas por las que el niño conozca el mundo por él mismo, es clave para que su conocimiento sea mucho más duradero, la experiencia de ese niño nunca podrá quitarle su valor y lección, pero el será los progenitores los que le ayuden a comprenderla mejor esa información.

Hermanos en la familia

Cuando tenemos más de un hijo, debemos prestar mucha atención a la parte competitiva. Los niños quieren ser “los mejores” para sus padres, y eso puede provocar competencia entre ellos. Esto puede causar en muchos hermanos cierta frustración si uno de ellos destaca más que los demás.

Nunca debemos de decir a un niño : “tu hermano si que ha podido hacer eso y tu no”, esto causaría inmediatamente un situación de enemistad con el otro hermano, el cual lo vería como un rival dentro de la familia para conseguir la aprobación de sus padres. Es por ello que nunca se deben de valorar de manera diferente unos de otros.

El constructivismo que el niño se genere a si mismo, comenzará pues desde sus primeros meses de vida. Desde que son bebés, la familia deberá de ser su mejor ejemplo, aquel espejo que el niño quiera verse reflejado. Los hábitos familiares serán pues clave para el desarrollo de los hijos.

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